dimecres, 28 de maig de 2014

Firma invitada. Breve reflexión sobre Europa.

Por Nicolás PatriciArgentino Treinta y pico. Hace demasiados años que da vueltas,  vive y trabaja en  Europa.  Estudió en Barcelona, Holanda y Francia. Politólogo,  o algo parecido.  @npatric


Europa es concepto. Una idea. Un imperativo moral si se quiere.  Es una historia. Europa es Grecia y Roma. Y también la Alemania Nazi y las locuras del siglo XX. Europa ha sido una isla en el mundo donde la civilización y la barbarie se han conjugado. Y me cuesta aceptar que Europa sea esta bastrofia acrítica que es ahora: elecciones europeas que demuestran que aquellos que no creen en la idea de Europa ganan. Ganan porque Europa ha muerto. O se mudó hace mucho a Nueva York. Vaya uno a saber. Europa pierde las elecciones frente a la derecha porque la derecha dice algo y la izquierda no:  Come hamburguesas o pierde el tiempo. Los jóvenes se quejan y se van, los viejos viven de otro tiempo. La izquierda italiana desapareció. La izquierda francesa se convirtió en un sindicalismo que solo espera retrasar la edad de jubilación. La izquierda española. Pobre España!.....y los catalanes…bueno….solo quieren ser catalanes.

Lo de Barcelona es algo especial. Esa mezcla de buen rollismo sin lectura y falta de compromiso político conjugado con un aire cool. Berlín, lo mismo. Que decir de Amsterdam o Paris.  Fui a votar. Voté por los animalistas. No podía votar a nadie.  Luego para avanzar en un cinismo propio de quien emigró, me fui a tomar un jugo de ginger con manzana.  Yo también quiero ser cool.

Y, nosotros, pensamos que Europa podía ser un modelo.   qué modelo? El  modelo de unos zapatos gastados y una hamburguesa cara que se come sin conciencia de clase –y sin clase-?   Consciencia de clase?  Consciencia en sí y para sí….de qué hablas Nicolás. Pobre Marx. O Gramsci. O incluso el miserable de Leo Strauss. O Schmitt….Yo nunca quise hacer la revolución pero siempre pensé que la política era una cosa seria: podía cambiar al mundo, aunque yo no lo hiciera.  Leo La Vanguardia. Vaya mierda.

Ni liberales, ni marxistas, ni nada que sea demasiado comprometido. Gris. Europa se ha vuelto gris. Líquida. Como Barcelona. Liviana. Leve. Hay cierto romanticismo en el compromiso que se lleva la vida. De unos y de otros.  Y los estudiantes protestan…y cuantas cabezas podrán correr. Y hoy miro el diario, y el único líder europeo no es europeo. Es Argentino. Qué pelotas las del papa!