divendres, 26 de setembre de 2008

Una experiencia de Circ du Soleil (contribució especial)


Fecha: 20 Septiembre de 2008
Cronista: Núria Guerrero

Cuando uno va a ver el Circ du Soleil ya se esperan varias cosas buenas sobre él: un show espectacular, vibrante, emocionante y sobretodo que “no es un circo”. Después de haber ido a verlo siento decir que efectivamente no es un circo, se trata de un CIRCO. Quizá no sea un circo como los de antes, como aquel de “Los payasos de la tele” o el de Ángel Cristo y sus animales, pero es un espectáculo lleno de acróbatas, malabaristas, payasos, gimnastas… (de todo menos animales), aderezado con música en directo, acrobacias asombrosas, números sobrecogedores, destreza, la carpa y sobretodo magia…Magia en su significado más simple: "Arte que pretende producir, valiéndose de ciertos actos con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales”.
El espectáculo que está estos días en Barcelona, hasta el 19 de octubre, se llama “Quidam”, según nos dicen, es un tributo al transeúnte desconocido, a la persona que vive perdida en la multitud de una sociedad demasiado anónima. Un tributo a los extraños sin cara que somos para los demás.

Puede que no sea el mejor espectáculo del “Cirque du Soleil”, pero si es la primera experiencia a buen seguro os costará olvidaros de él.

Desde el pasado sábado, me estoy arrepintiendo de no haber ido cuando tuve la oportunidad en Las Vegas, allí el Circ du Soleil tiene un programa completísimo de varios espectáculos. Eso sí, espero que vuelven de nuevo coincidiendo con mi cumpleaños, porque como regalo es magnífico en esta época de crisis.