dilluns, 12 de març de 2007

El PP y las manifestaciones

En democracia es legítimo manifestarse. Incluso algunos dicen que es bueno que los ciudadanos muestren opiniones sobre el gobierno más allá del simple voto. Ahora bien, todos sabemos que ese sistema asambleario no es el que propugna el PP. El PP utiliza a los ciudadanos como voz mediática.
No juzgo que de Juana Chaos sea un no arrepentido, ni tampoco un asesino, igual que el PP no quiere hablar de los ex-franquistas no arrepentidos que siguen propugnando la xenofobia y el odio en nombre de la España una,grande y libre que los manifestantes del sábado pedían. Ahora bien, mi conocimiento jurídico no llega para conocer si la prisión atenuada es lo que realmente el PP quiera que parezca (libertad) o es una simple torpeza del PSOE. No puedo juzgar y es por ello que no tengo un veredicto sobre esta materia.
Resulta sorprendente que los conceptos España, víctimas, PSOE, ETA y mentiras sean asociadas y disociadas de una sola forma. España va unida a víctimas, PSOE y ETA con asesinos. Ese discurso ha calado y me entristece enormemente. No sólo porque el propio PSOE no hizo lo mismo cuando el PP negoció con ETA, sinó porque hay socialistas que se sienten muy españoles (no es mi caso) y socialistas que también han muerto por el hecho de serlo. A partir de ahí, el debate político es secundario, es una batalla sin principios, con una finalidad que mucha gente ve alejada. Esa es la pena, habrá mucha gente que no irá a votar siendo de centro o de izquierdas. La derecha ya ha sido movilizada y no parará.
La crítica aquí es que se puede generar una percepción popular tremenda de algo que tiene tonalidades azules, grises y verdes (tantas como complicado resulta el tema vasco y la propia legislación penal).